¿Qué es hielo seco?

Se conoce con el nombre de hielo seco al dióxido de carbono (CO2) en estado sólido que, a presión atmosférica, se encuentra a una temperatura de -78,5 oC. Se obtiene normalmente a partir del gas generado como subproducto de otros procesos industriales, como plantas de combustión o reacciones de fermentación. Su calificativo se debe a que al ceder sus frigorías, el CO2 sólido se sublima sin generar líquido, agua o humedad de ningún tipo. De hecho, al sublimarse se genera una atmósfera saturada de dióxido de carbono, que al ser un gas seco, tiende a reducir el grado de humedad en el ambiente. Esta característica es muy interesante cuando se trata de conservar productos sensibles a la humedad.

1 frigoría = 4 BTU

¿Cuáles son sus propiedades?

Cuando el hielo seco intercambia su frío latente con el medio circundante, se transforma de sólido a gas sin pasar por estado líquido: este proceso de transformación se denomina sublimación. Cada kilogramo de hielo seco genera al sublimarse, 136 frigorías. El gas producido se encuentra a una temperatura de –78,5 oC; este gas cede además 14-16 frigorías extra, lo que permite obtener hasta 152 frigorías (608 BTU’s) por cada kilogramo de Hielo Seco.

¿Qué otros efectos únicos tiene?

El hielo seco es considerado un agente bacteriostático y fungistático. Después de su sublimación, se genera una atmósfera saturada con gas CO2 que ejerce una acción antimicrobiana. El desarrollo de bacterias, mohos y levaduras se disminuye, lo que contribuye a una calidad superior de conservación de los alimentos y productos perecederos en general. El gas CO2 produce una atmósfera inerte protectora, que desplaza el oxígeno del interior de los paquetes y contenedores de envío, lo que contribuye a mejorar la calidad microbiológica, evita la oxidación y mantiene las condiciones óptimas de conservación del producto perecedero obtenido.

Preguntas frecuentes sobre: hielo seco, producción de hielo seco y limpieza con hielo seco.